Faramir es un personaje ficticio de la novela El Señor de los Anillos, escrita por J. R. R. Tolkien. Es el hijo menor de Denethor II, Senescal de Gondor, y de Finduilas de Dol Amroth. Es hermano menor de Boromir.
Faramir es muy distinto a su hermano: para él el conocimiento y la sabiduría prevalecen sobre la fuerza y el poder. Es, junto a Aragorn, el único humano que resiste a la tentación del Anillo, lo que lo hace aún más admirable. Gran conductor de hombres, es reverenciado y amado por su pueblo, así como todos cuantos lo conocieron.
Admiraba a su hermano (eran muy unidos) y ansiaba el amor de su padre, quien sentía poco amor por él y prefería a su hermano, lo que casi lo lleva a la muerte en la Guerra del Anillo: fue enviado por su padre a defender el puesto de Osgiliath, misión casi suicida. Regresó moribundo a Minas Tirith, habiendo sido atacado por los Nazgûl.
Tras la muerte de Boromir, los remordimiento por haberle escatimado su cariño a su único hijo vivo y la desesperación por la aparente caída de su reino hacen que Denethor decida inmolarse junto a Faramir, a quien cree muerto. Pippin, horrorizado, avisa a Beregond, quien llega a tiempo para salvar a Faramir, aunque no a Denethor. Posteriormente es llevado a las Casas de Curación y sanado por Aragorn con ayuda de athelas.
Cuando Aragorn subió al trono de Gondor, reconoció en Faramir a un gran mandatario, leal y justo. Además de ratificarlo como Senescal del Reino y Capitán de Gondor, le concedió el título de Príncipe de Ithilien.
Durante su estancia en las Casas de Curación, conoció a Éowyn, Señora de Rohan y hermana de Éomer, Rey de los Rohirrim y entre ellos floreció el verdadero amor. Terminada la Guerra del Anillo, se casó con ella y juntos tuvieron un hijo llamado Elboron. Finalmente residieron en Emyn Arnen.
Pippin, por cariño y admiración al Senescal de Gondor, llama Faramir al primer hijo que tiene junto a su esposa Diamante de Quiebra Larga, el cual luego se casaría con Rizos de Oro, hija de Sam Gamyi y Rosita Coto.